CONDROMALACIA ROTULIANA…lesión que puede convertir el acto más natural, andar, en un sacrificio…y ya no te digo correr…

Llevo corriendo desde que tenía 6 años, ahora tengo 29, después de 23 años de práctica deportiva, cuando en 2001 me detectaron condromalacia en las dos rodillas, el médico me dijo: “y tienes suerte, ya que has practicado deporte de intensidad moderada en etapas de crecimiento y esto no tiene por qué ser el desencadenante, pero si un agravante”.

En 2001, me empezó un dolor agudo en las rodillas, que yo siempre achacaba a otros problemas de menor importancia ya que también he sufrido 18 esguinces en ambos tobillos y tengo la mala costumbre de no dedicar mucho tiempo a estirar…por lo que así, como si de una experta se tratara me autodiagnosticaba la típica frase de “esto mañana seguro que me duele menos, no hay nada grave aquí”. Hasta que ya un día me levante cojeando y me fue imposible correr.

Fui a urgencias…donde me realizan una prueba, que cuando he tenido brotes en años posteriores me han seguido realizando. La prueba del “cepillo y balanceo”, el médico te dice que te tumbes boca arriba y que lleves la rodilla al pecho, el coloca la mano en la rodilla y si la siente o escucha crepitar, o rozar…positivo en condromalacia, si la rodilla fluye sin complicaciones ni ruidos pero si te duele, puedes dar gracias de que por lo menos no sea condromalacia. Después te realizan otro tipo de pruebas, en mi caso una gammagrafía.

Este articulo está escrito junto a Adrián, entrenador personal PROFESIONAL (dícese de persona con estudios) y de quien tendréis la web en el enlace de la derecha por si queréis conocerle. Lo que encontráis en cursiva lo ha escrito él.

Y ¿Qué es la condromalacia entonces? es una lesión que se produce en el cartílago de la cara posterior de la rótula. También la podemos encontrar con el nombre de síndrome del dolor femoropatelar. Este tipo de lesión es muy frecuente en el deporte (“rodilla del corredor”), ya que es producida por el roce del cóndilo femoral sobre la rótula, lo que crea un desgaste sobre dicha zona.

Y de sensaciones ya os hablo yo, la condromalacia es un dolor fuerte, tan fuerte que parece que tienes algo roto, que en mi caso, a veces dura unos segundos un dolor crítico y luego ya dolor el resto del día, es como si me dieran “pinchazos”, tan fuertes que me da miedo hasta dar un paso. En otras ocasiones es un dolor leve pero constante que no me impide hacer mi vida normal pero si me resta calidad. Ahora que ya identifico el dolor, puedo competir y entrenar sin problema, aunque tengo meses críticos o temporadas en las que cuido menos mis posturas y eso agrava la dolencia, como por ejemplo flexionar muchos las rodillas, sentarse sobre ellas, o sentarse como los indios…son manías que yo no me doy cuenta ni de que las tengo… pero que poco a poco hacen que los periodos críticos sean más intensos y largos. Por lo que me puse en contacto con Adrián para ver que podíamos hacer, ya que el trabajo con Carlos, mi fisio no es suficiente, pero si vital. Más abajo os dejaré las imágenes y las explicaciones que hace de los ejercicios Adrián, ya que son los que realizo yo también para mantener a raya esta lesión.

Este tipo de lesión suele ser más frecuente en mujeres, por las características anatómicas de la mujer.

Se puede clasificar en diferentes grados:

Grado I: desgaste muy leve del cartílago.

Grado II: la zona tiene una leve fisura.

Grado III: fisuras más profundas.

Grado IV: la cartílago reticular desaparece.”

Causas de la condromalacia:

Las principales  causas de la condromalacia son los pequeños traumatismos de baja intensidad, como los que se producen al correr. También hay casos en los que el desencadenante es un fuerte impacto directo, aunque estos casos son en menor número.  Otras causas que pueden acabar en la aparición de condromalacia pueden ser artritis reumatoide , infecciones locales, un otras alteraciones en la rodilla como rótula alta, desequilibrios musculares…”

Una vez en un campeonato de España de pista cubierta, en una caída se me “salió” la rótula derecha y ese fue mi agravante, y es la causa de que tenga peor la rodilla derecha que la izquierda, ya que en ese momento ya tenía diagnosticada la condromalacia.

Síntomas de la condromalacia rotuliana

Los principales síntomas que existen en la condromalacia rotuliana son dolor en la zona lesionada que aumenta al realizar una flexión de la rodilla, como por ejemplo al sentarnos. También puede existir una sensación de fricción al realizar una extensión de rodilla, que en la mayoría de las veces se une a un dolor en la parte delantera de la rodilla, que en muchos casos irá acompañado de crujidos o chasquidos al tacto. Cuando la rodilla está en un ángulo de 90° de flexión es cuando la rótula sufre mayor desgaste.

A continuación vamos a citar algunos ejercicios para favorecer la rehabilitación de la rodilla frente a la condromalacia, así como para reforzar los músculos que están implicados en dicha lesión y su prevención.  Es importe que antes de comenzar con cualquier tipo de plan de entrenamiento, te pongas en manos de un profesional del sector para que estudie tu caso en particular y no agravemos el problema.

 

Elevación isométrica con pie doblado

Nos tumbados en el suelo boca arriba y con las piernas estiradas, eleva la pierna lesionada con la rodilla recta y con el pie doblado. Realizaremos el ejercicio en isométrica (sin movimiento) aguantamos en esa posición de 8 a 10 segundos, descansamos 5 segundos y repetimos, realizaremos de 5 a 10 repeticiones.

 Elevaciones de pierna con rodilla extendida

Misma posición que en el ejercicio anterior, a diferencia que en este ejercicio sí que meteremos movimiento. Realizaremos elevaciones de la pierna lesionada, con la rodilla extendida pero sin flexionar en pie. Haremos 10 repeticiones, descansando 30 segundos entre series. Para meter un poco más de intensidad al ejercicio, nos colocaremos pesas de pie en el tobillo y realizaremos el ejercicio, el peso debe oscilar entre 1 kg y los 3 kg.

 Talón sobre tobillo con resistencia

Nos sentaremos sobre una superficie elevada, flexiona la pierna lesionada y coloca el Talón de la pierna sana sobre el tobillo contrario e intenta extender la pierna lesionada contra la resistencia de la otra pierna. Este ejercicio lo realizaremos 5 series de 10 segundos en isométrico, entre series descansaremos 10 segundos.

 Talón  contra colchoneta

Nos sentamos sobre la colchoneta, flexiona la pierna lesionada de modo que el Talón quede pegado al borde de la colchoneta. Presiona hacia atrás y mantén el esfuerzo durante 15 segundos, realizaremos 5 series,  descanso 10 segundos entre medias.

 

 Abducciones de cadera

Aunque estos músculos no estén directamente relacionados con nuestra lesión,  como he dicho antes, se puede deber a una descompensación entre músculos. Para a realizar este ejercicio, nos colocaremos una banda e resistencia en los tobillos, sentados en el suelo y con las piernas estiradas, realizaremos 10 abducciones con cada pierna, para ello dejaremos una pierna fija en el suelo. En total realizaremos 4 series. Este ejercicio tiene dos modalidades, boca arriba y boca abajo.

 

Aducciones  de cadera

En la misma posición del ejercicio anterior, realizaremos el ejercicio contrario, pero esta vez utilizaremos un aro de pilates para realizar las aducciones. Realizaremos 10 con las dos piernas a la vez, durante 4 series.

 

De todos modos deciros que, es bueno consultar los dolores con médicos, que lo que yo os ofrezco es siempre mi experiencia, y si, puede ser muy parecida a la vuestra y os puede servir lo que yo hago a vosotros/as, pero buscar siempre diagnósticos individualizados y dirigidos a vuestros problemas.

¡¡DISFRUTAR DEL FIN DE SEMANA!! YO ME MARCHO A BURGOS HOY A LA GALA DE LA FUNDACION ANOC Y EL SABADO YA ESTARE POR MADRID PARA CORRER SU MEDIA MARATONJ

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